Aun cuando para muchos venezolanos el 3 de enero significó la esperanza para un verdadero cambio en el país y están, con toda razón, agradecidos con el Presidente de los Estados Unidos por su acción, luego de casi seis meses, muy a pesar de lo que diga Donald, cualquiera que viva en Venezuela sabe que eso que dice, acerca de la mejoría que experimentan los venezolanos, es una burda mentira.
Antes que nada es importante dejar claro que lo que dice, No va dirigido a los venezolanos, es un mensaje para proporcionarles a los MAGA, argumentos, que sin dudarlo van a hacer suyos, para que puedan refutar una idea, criticar a los anti-MAGA, o tener la razón en una discusión con estos, en otras palabras darles municiones verbales para que tengan con que disparar a sus oponentes a la hora defender la causa. Pero por más maga que sea Karoline, su magia comunicacional No hechizará a los venezolanos si la escoba de Trump no Barrett la suciedad que tenemos.
Por cierto estas son las mismas tácticas ya perfeccionadas hace mucho por los gobernantes provisionales de Venezuela para darles justificativos a su base chavista para que mantengan su resentimiento de Hacer al Chavismo Grande Otra Vez (HChGOV) ¿Hugo Chavez Government?
No hay que ser muy sesudo para saber que el interés del presidente estadounidense es sacarle el máximo provecho a los recursos de Venezuela para el bien de su país y nada mejor que tener a unos gobernantes a quienes pueda chantajear para que cumplan sin chistar sus deseos (sin importar que sean comunistas, la mayor amenaza que existe para su nación, según sus propias palabras). La pregunta seria sería ¿Por qué habría de cambiarlos?, si a fin de cuentas, si el interés es tener simplemente un proveedor de materias primas y un proveedor seguro a futuro, de estas, entonces no necesitaría que el país se desarrollara mucho con un gobierno progresista (en el sentido estricto y no de trending, de esta última palabra). Recordemos algo que siempre se olvida o que poco se difunde, EE. UU. es hoy el mayor productor de petróleo del mundo, por lo que cabría analizar en profundidad la conveniencia a corto, mediano y largo plazo para Trump, que Venezuela aumente sus niveles de producción a nivel de un país técnicamente desarrollado.
Pero en este momento estamos viendo como últimamente vuelven a ser preponderantes en el acontecer político nacional personajes «opositores», pertenecientes al chavismo azul claro (ya el oscuro es rojo), y esto podríamos hacernos pensar que esa sería una señal de que El Patrump podría estar decidiendo activar un plan B y experimentar, de ser necesario, un cambio.
Por cierto, antes fuimos un experimento de la Corporación Socialismo, para desarrollar un «nuevo» y mejor modelo de controlar países para su beneficio, siguiendo la experiencia que han venido obteniendo desde hace décadas con organismos como la OEA, ONU, Cruz Roja, Amnistía Internacional, UNICEF, Greenpeace, FIFA, Hollywood, Disqueras, etc., y ahora pasamos a ser un experimento de la Corporación Capitalismo para el desarrollo del nuevo modelo control-país, para sus intereses.
Volviendo al tema de cambio de gobierno, este Plan B le permitiría al gobierno de Trump obtener dos beneficios de un solo golpe, por un lado podría mostrar al mundo que estamos ante un nuevo gobierno realmente democrático y por otro se podría mantener el mismo chantaje sobre estos nuevos gobernantes, que de seguro ya el yuma Rubio conoce sus prontuarios. De ser así, resulta obvio que al no tener información comprometedora sobre determinado político con la cual ejercer presión, dicho político No entraría en el juego (léase María Corina). Pero no es un plan libre de riesgo. Se podría concluir que este sería el engaño de Trump, pero es demasiado básico para venir de alguien tan complejo.
Pasemos entonces primero al engaño del otro lado. El problema con este cambio, es presumir que los gobernantes interinos están simplemente cruzados de brazos. El error de los EE. UU. es creer que están jugando solos y olvidar que en lo político la Izquierda le lleva décadas de ventaja a la Derecha, sin hablar de la maña, adquirida con los años, que tienen para mantenerse en el poder y más aún para hacerse con los bienes ajenos, así estén controlados por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) y la BPI juntas.
Además, con la tragedia que acaba de ocurrir en Venezuela a causa de los terremotos, el interinato tendrá su «Stroke of Luck» que siempre había estado esperando, que le permitirá continuar sobrellevando la situación desde el Poder, hasta que le llegue un nuevo Golpe de Suerte (Noviembre 2026; Iran; Noviembre 2028) y lograr su HChGOV. Aquí hablaríamos pues de Trump el engañado.
Entonces bien, del otro lado ¿cuál es el engaño de Trump? Resultan evidentes los esfuerzos del Presidente Trump en aras de construir un mejor mundo (para todos aquellos que creemos que la formula woke es un despropósito para este –y cualquier otro– fin, por decir lo menos) y precisamente por tener esa convicción es que No vemos el engaño. Si observamos bien las acciones que se han tomado, todo apunta a esa construcción de ese mejor mundo, pero ¿cuánto tiempo duraría ese nuevo mundo? Lo que no se ve muy claro es la sostenibilidad del plan, o peor aún, No se ve que el objetivo sea construir un SOSTENIBLE mejor mundo.
Y si el objetivo del Presidente fuese tener ese mejor mundo solo mientras él sea quien esté a cargo de su país, para así quedar en la Historia (o Imaginario Colectivo) como el novel héroe que lo logró, pero asegurándose que sin él, ya no habrá nadie más que sea capaz de hacerlo, y no por falta de capacidad, sino porque así fue concebido en el diseño. Este sería entonces el Trumpco de engaño que estamos viviendo y el negro escenario que rodearía al próximo Candidato Presidente Republicano (es decir un Marco no tan Rubio).
Seguramente unos pensaran que Trump está siendo engañado y otros que Trump es quien engaña, así que permítanme hacerles una confidencia, son «ambas dos inclusive».
P. D. Quizás a Trump no le guste mucho que ahora los venezolanos prefieran, es vez de convertirse en el Estado 51, ser el decimoquinto Departamento… de Bukele.

